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Compatibilidad de Pareja - Parte 2

Quien busca el poder "con" otros, es capaz de trabajar en cooperación con un grupo de personas para avanzar hacia un objetivo común. Muchos equipos deportivos triunfadores demuestran el significado de este concepto, así como los equipos de trabajo eficientes e incluso las familias que funcionan bien. El poder "con" otros es una forma muy satisfactoria de cubrir esta tercera necesidad.

La última forma es el poder "dentro" de uno mismo. Éste se confunde a veces con orgullo o deseo de competencia. Las personas que ejercen el poder "dentro" de sí mismas muestran una gran exigencia por hacer las cosas bien. Pueden parecer perfeccionistas, pero "hacer lo mejor" les produce una gran satisfacción.

En las relaciones, esta necesidad de poder explica la adicción al trabajo, la actitud de quienes necesitan controlar todo lo que ocurre a su alrededor, la baja tolerancia a la imperfección en los demás. La necesidad de poder influye mucho en las relaciones interpersonales.

Necesidad de libertad:


La gente con una gran necesidad de libertad es independiente y gusta de hacer las cosas a su manera. Estas personas por lo general no aceptan reglas, particularmente las que no tienen sentido para ellos. También valoran la soledad. Les gusta hacer lo que quieren cuando quieren.

Frecuentemente hay una relación inversa entre la necesidad de amor y pertenencia y la necesidad de libertad. Cuando una persona tiene una gran necesidad de amor y pertenencia, presenta una baja necesidad de libertad, y viceversa. Por supuesto, hay excepciones, pero es típico encontrar la proporción opuesta.

Necesidad de diversión:

Ésta parece muy sencilla de comprender, pero tiene algunas sutilezas que hay que explicar. Hay tres tipos de diversión. Está la diversión ruidosa y energética que se obtiene de actividades físicas y fiestas, por ejemplo. Existe la diversión tranquila y relajada que se disfruta, por ejemplo, pescando, descansando en una hamaca en el jardín un día de verano, o leyendo por puro placer. Por último existe el aprendizaje como forma de diversión. No hablo precisamente del aprendizaje del álgebra: para la mayoría de nosotros éste no es divertido. Me refiero al aprendizaje de algo que nos interesa y que tiene aplicaciones útiles para uno. Es el mero placer de aprender algo que a uno le guste.

Cada persona tiene sus formas particulares de llenar su necesidad de diversión, y estas diferencias influyen en una relación de pareja satisfactoria.

Todo lo que hemos dicho hasta aquí no significa que los miembros de una pareja deban tener siempre las mismas necesidades para funcionar bien. En el caso de algunas de las necesidades mencionadas, es mejor que uno de los integrantes de la pareja sea más fuerte en dicha necesidad que el otro.

Si le interesa profundizar aún más sobre el tema, consulte los trabajos del Dr. William Glaser sobre la "Teoría de las elecciones". Le resultarán, sin duda, muy interesantes.

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